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Sociedad

La literatura argentina puede ayudar a mejorar la lectura comprensiva

Una investigación del CONICET sostiene que las experiencias de lectura de Borges, el Martín Fierro y otros títulos “complejos” ayudan a mejorar la comprensión textual.

POR REDACCIÓN

Hace 5 horas
Para mejorar el rendimiento de la comprensión de los textos, los académicos recomiendan en aplicar nuevas estrategias pedagógicas para acompañar activamente a los alumnos.

Frente a la creencia generalizada de que los estudiantes de todos los niveles educativos enfrentan actualmente y cada vez más, desafíos y problemas de aprendizaje relacionado a la lectura comprensiva.

Un trabajo científico del CONICET, a cargo del investigador José María Gil, sostiene que se si aborda un método sistemático en textos literarios conjugado con una serie de estrategias pedagógicas, ayudará a mejorar el rendimiento de los alumnos en esta materia.

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Gil hace su labor en el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales (INHUS, CONICET-UNMdP) y es también docente de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP). Recientemente, publicó dos artículos sobre este tema en la revista Cambridge Journal of Education de Reino Unido y en la edición de Journal of Latinos and Education, de Estados Unidos.

El investigador afirmó que “después de documentar diversas experiencias en el aula, puedo sugerir que el uso de textos literarios de alta complejidad, trabajados a través de estrategias de mediación de los docentes, favorece la comprensión lectora y la producción de resúmenes en alumnos de primaria y secundaria”.

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El problema de que a los estudiantes les resulta dificultoso comprender un texto se manifiesta, explicó Gil, “cuando los docentes les piden a los estudiantes, tanto de primaria como de secundaria, que escriban un resumen de una obra con sus propias palabras. Los estudiantes se encuentran con dificultades no solo para identificar la información fundamental, sino también para producir textos orales o escritos que den cuenta de esa información de manera autónoma”.

Para revertir esta condición se requiere -propuso el científico-, que los docentes que desplieguen ciertas estrategias puntuales, como la lectura en voz alta y además, que se practique lo que él llama en sus papers, el “andamiaje multimodal”. Gil documentó experiencias en las que se leyó en el aula, cuentos de Jorge Luis Borges y pasajes del Martín Fierro.

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Para afrontar el “miedo a Borges”

 

En el primer estudio, realizado junto al docente Jonás Ezequiel Bergonzi Martínez y publicado por la Universidad de Cambridge, Gil documentó una experiencia didáctica orientada a acercar el cuento “Tema del traidor y del héroe”, de Jorge Luis Borges a estudiantes adolescentes de escuelas públicas y privadas de Mar del Plata.

Los cuentos de Borges pueden ser accesibles si se puede abordarlos de manera amena.

El cuento, uno de los más breves escritos por el autor argentino, trata sobre un narrador que investiga el misterio de un héroe nacional irlandés, llamado Fergus Kilpatrick y descubre una conspiración para convertir su ejecución en un acto heroico que impulsa una rebelión.

La elección de un cuento de Borges no fue casual: “Existe, en general, lo que podría llamarse ´el miedo a Borges´”, explicó Gil. “Es un miedo que atraviesa todos los niveles, basado en que docentes e investigadores comparten la idea de que Borges es muy difícil cuando no ´imposible´ para las aulas del colegio secundario y aun para ´lectores del promedio´”.

En el paper se compara la comprensión entre un grupo de estudiantes que leyeron el cuento sin apoyo previo, y otros que en el que previo a la lectura del cuento, vieron un episodio de Los Simpson, llamado “Lisa la iconoclasta”, cuya estructura narrativa coincide con la del cuento de Borges. En el primer grupo, la tasa de comprensión global fue relativamente baja, de menos del veinte por ciento; mientras en el segundo grupo, alcanzaron niveles significativamente más altos de comprensión global, con tasas de aprobación cercanas al 80 por ciento según el estudio.

“Lo que advertimos es que los alumnos que vieron el capítulo de Los Simpson lograron apropiarse de la lógica narrativa (el héroe que es traidor) y cuando llegaron al cuento de Borges, el miedo se había desvanecido porque el estudiante sentía que ya tenía una clave para entrar en la historia. Luego, por medio de la lectura en voz alta y comentada del cuento, el docente actuó como una fuerza de vanguardia contra la frustración. Al leer y comentar en voz alta, se explicaron por ejemplo los adjetivos ´descolocados´ o las referencias densas, y eso permitió que el alumno disfrute de la historia y aun de la estética del texto sin quedar empantanado en la dificultad”, explicó el investigador argentino y agregó que: “es decir que el ´miedo a Borges´ se rebate bajando al autor de un supuesto pedestal”.

La literatura como “cancha de entrenamiento”

En el segundo trabajo, publicado en diciembre pasado en el Journal of Latinos and Education, el investigador se centró en una intervención pedagógica desarrollada en una escuela primaria pública ubicada en un contexto de vulnerabilidad social. La propuesta consistió en una lectura en voz alta y comentada de fragmentos del Martín Fierro, sostenida a lo largo de varios meses y acompañada por actividades de reformulación oral y escrita. Los resultados arrojaron resultados contundentes: alrededor del 83 % de los estudiantes logró identificar los núcleos narrativos principales y producir resúmenes coherentes.

El Martín Fierro siempre puede resultar una obra didáctica si se aplica la lectura en voz alta.

El científico subrayó que “estos estudios nos muestran que la literatura no sólo es valiosa en sí misma sino que también puede ser una cancha de entrenamiento para la comprensión lectora general. La clave no está en simplificar los textos, sino en diseñar mediaciones didácticas adecuadas, como la lectura en voz alta y comentada y el uso de tareas preparatorias que funcionen como andamiajes cognitivos. Estas estrategias reducen el ´miedo a no entender´ y favorecen una experiencia de lectura acompañada, que habilita tanto la comprensión como el disfrute”, manifestó Gil.

Por último, fundamentó que “la lectura en voz alta y comentada permite que la lectura deje de ser una obligación individual para convertirse en una experiencia compartida. En este sentido, la literatura no solo contribuye al desarrollo de la competencia lectora, sino que también favorece la formación de lectores capaces de disfrutar, interpretar críticamente y resignificar los textos, incluso aquellos considerados tradicionalmente difíciles”, concluyó el docente.

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