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Trabajadores sanjuaninos quedaron varados más de 36 horas en Córdoba
Un colectivo se rompió y la empresa PAP demoró soluciones, dejando a los pasajeros varados en Vicuña Mackenna, en Córdoba.
POR REDACCIÓN
Un grupo de trabajadores sanjuaninos que regresaba a la provincia desde Río Negro quedó varado en la localidad de Vicuña Mackenna, en Córdoba, por más de 35 horas luego de que el colectivo de la empresa PAP en el que viajaban sufriera una falla mecánica. La situación, según relataron los damnificados, se volvió insostenible debido a la falta de asistencia y soluciones por parte de la empresa transportista.
El inicio del problema
Según contó uno de los afectados a DIARIO HUARPE, que prefirió mantener su anonimato, el incidente comenzó a las 2 de la madrugada de este martes, cuando el colectivo partió desde La Marque, localidad de Río Negro. “Se le empieza a salir humo al vehículo cuando paramos en Vicuña Mackenna, empieza a salir humo de un llamar, y ahí empiezan los problemas”, relató.
El pasajero explicó que los mecánicos no pudieron intervenir inmediatamente. “No les dan una herramienta, no les dan un destornillador, porque está prohibido para la empresa llevar herramientas y modificar cosas del vehículo”, detalló.
Dificultades en alimentación y hospedaje
La espera se prolongó durante horas, y los trabajadores debieron costear por su cuenta la comida y el café. “Consumimos el viático que nos daban el primer día al mediodía y después ya no teníamos nada. Fuimos a tomar café con nuestra propia plata”, contó el trabajador.
El hospedaje también fue un problema. “No nos querían mandar a un hotel temprano, y recién cerca de las 12 de la noche se gestionó algo, pero solo encontraron lugar para seis personas, así que cuatro de nosotros tuvimos que buscar otra opción”, agregó.
Condiciones inhumanas y falta de respuesta
Durante más de 36 horas, los pasajeros permanecieron sin solución. “El vehículo no tuvo solución porque tienen los ramales afuera y no encuentran la falla. La gente estaba tirada en el piso, otros bajo un alero. Nos mandaron un vehículo chiquito para trasladar al personal con los bolsos amontonados. No nos daban comida ni agua, tuvimos que comprarla nosotros mismos”, relató el damnificado.
El viajero denunció la falta de preocupación del propietario y los delegados de la empresa: “El dueño, de apellido Igualada, nunca se preocupó ni mandó soluciones inmediatas. Solo envió una camioneta con el mecánico. Los delegados ni siquiera dieron señales; ninguno preguntó cómo estábamos”.
Un minibus y un retorno entre bolsos
Después de más de 36 horas varados, los trabajadores pudieron retomar el viaje a San Juan gracias a un minibus proporcionado por la empresa. Sin embargo, los pasajeros coincidieron en calificar la experiencia como “inhumana”.
“Es inhumano todo lo que vivimos. Ahora, vamos todos apretados, con los bolsos”, concluyó el trabajador afectado, quien destacó la desesperación y el cansancio que vivieron durante toda la espera.