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Jerome Powell enfrenta a Trump por la autonomía de la Reserva Federal
El jefe de la Fed resiste amenazas de prisión y defiende la autonomía económica ante presiones de la Casa Blanca.
POR REDACCIÓN
El sistema institucional de Estados Unidos atraviesa una crisis inédita tras el desafío público de Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, hacia la administración de Donald Trump.
La disputa escaló luego de que la fiscalía federal del distrito de Columbia citara a Powell ante un gran jurado por presuntas irregularidades en la renovación de edificios históricos, amenazándolo con acciones penales. Dicha investigación fue avalada en noviembre por Jeanine Pirro, aliada del mandatario, e incluye el escrutinio de los gastos y declaraciones del funcionario.
El proyecto cuestionado, iniciado en 2022, busca modernizar sedes construidas en la década de 1930 mediante la eliminación de plomo y amianto, con un costo de 2.500 millones de dólares financiados íntegramente con recursos propios de la Fed.
Este conflicto ha generado alertas sobre la estabilidad de los bonos del Tesoro y una posible debilidad del dólar. Al respecto, el politólogo Michael McFaul afirmó: "Es un momento de locura. Los republicanos deben denunciar con vehemencia este ataque contra Powell y la Reserva Federal. No podemos permitir que Trump destruya nuestra democracia. Dirigentes republicanos, nuestra República los necesita".
Asimismo, Jason Furman señaló que el directivo debe "resistir este escandaloso intento del presidente de utilizar la judicialización del derecho para eludir la responsabilidad de la Fed de perseguir los objetivos que le ha fijado la ley: el pleno empleo y la estabilidad de los precios".
Powell, quien cuenta con un respaldo transversal de ciudadanos demócratas y republicanos, sostiene que la ofensiva legal es una represalia por mantener tasas de interés basadas en análisis económicos y no en preferencias políticas.
Durante su descargo, declaró: "Lo público debe prevalecer sobre la arbitrariedad del presidente". También enfatizó: "Tengo un profundo respeto por el Estado de derecho y la responsabilidad en nuestra democracia. Nadie, y desde luego no el presidente de la Reserva Federal, está por encima de la ley. Pero esta acción sin precedentes debe situarse en el contexto más amplio de las amenazas y presiones constantes ejercidas por la Administración".
Sobre los motivos de la citación, Powell fue tajante al denunciar que las acusaciones son solo pretextos: "Esta nueva amenaza no tiene que ver con mi testimonio del pasado mes de junio ni con la renovación de los edificios de la Reserva Federal. Tampoco tiene que ver con la función de control del Congreso; la Fed ha hecho todo lo posible, mediante testimonios y otras medidas de transparencia pública, para mantener al Congreso informado sobre el proyecto de renovación".
"Son sólo pretextos. La amenaza de acciones penales es una consecuencia del hecho de que la Reserva Federal fija los tipos de interés basándose en nuestra mejor evaluación de lo que servirá lo público, en lugar de seguir las preferencias del presidente", sumó.
Finalmente, reafirmó su compromiso institucional: "He prestado servicio en la Reserva Federal bajo cuatro administraciones, tanto republicanas como demócratas. En todos los casos, he desempeñado mis funciones sin presiones ni favoritismos políticos, centrándome únicamente en nuestro mandato de estabilidad de precios y pleno empleo. El servicio público a veces exige mantenerse firme ante las amenazas. Seguiré haciendo el trabajo para el que me confirmó el Senado, con integridad y compromiso al servicio del pueblo estadounidense".