Publicidad
Publicidad

Cultura y Espectáculos > Dolor

Luto en la música: Yeison Jiménez murió tras la caída de su avión

El cantante falleció tras accidentarse su avioneta en Boyacá mientras viajaba a Medellín tras su concierto en Santander.

POR REDACCIÓN

Hace 10 horas
La aeronave quedó incinerada tras impactar en la vereda Romita.

El sábado 10 de enero de 2026, la música popular colombiana sufrió una pérdida irreparable con el fallecimiento de Yeison Jiménez. Según reportes del Ministerio de Defensa, el artista nacido en Manzanares, Caldas, figuraba en la lista de seis fallecidos tras el accidente de una avioneta en la vereda Romita, sobre la vía que comunica a Paipa con Duitama, en Boyacá.

La aeronave, que se dirigía a Medellín para luego llevar al cantante a un compromiso en Marinilla, perdió el control segundos después de despegar del aeropuerto local, aparentemente por no alcanzar la altura necesaria. Tras el impacto contra el suelo, el aparato se incendió, lo que alertó a los habitantes y movilizó a bomberos y ambulancias. Un fotógrafo presente en la zona captó los momentos finales del siniestro.

Publicidad

Jiménez venía de una exitosa presentación en Málaga, Santander, la noche del 9 de enero, que se convirtió en su último show. El artista se encontraba en el punto máximo de su carrera tras haber reunido a más de 40 mil personas en El Campín el 26 de julio de 2025 y ser figura central en la Feria de Manizales. De hecho, ya tenía programada una nueva fecha en el estadio bogotano para el 28 de marzo de 2026.

En vida, el intérprete compartió para el programa Se dice de mí que había tenido tres sueños premonitorios sobre un accidente fatal. Relató que en sus visiones advertía al piloto sobre fallos mecánicos y este le contestaba: “Menos mal me dijo, hubo una falla que ya solucioné, súbase”. Tras soñar finalmente con el desenlace trágico, reconoció: “Dios me dio tres señales y yo no las entendí”.

Publicidad

El cantante detalló con precisión sus temores y vivencias relacionadas con fallas aéreas: “Nosotros carreteamos y exactamente a los 13 o 14 segundos de estar en pista, el avión despega y siento un estallido. De inmediato, el avión comienza a inclinarse”. También describió el pánico técnico: “Empiezo a mirar los paneles; todo fallaba, no había velocidad ni ascendíamos, los motores marcaban errores: ‘Bad, bad left, bad right’. El avión seguía recto y frente a nosotros solo estaba la montaña. Nunca se levantó”.

Incluso rememoró las advertencias de sus acompañantes: “El camarógrafo me dice: ‘Yei, está saliendo agua de este motor’”. Esta angustia estaba ligada al nacimiento de su hijo: “Faltaban 10 días para que naciera mi niño; eso fue el 24 de mayo y él nació el 4 de junio”. Entre lágrimas, confesó el dolor de pensar en su ausencia: “Yo dije: no conocí al niño. No lo conocí”. Finalmente, admitió las secuelas emocionales de estos traumas: “Fue muy duro. Estuve en depresión cerca de cuatro meses, tuve que ir al psicólogo”.

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Más Leídas
Publicidad
Publicidad