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Milei molesto con Lula por no ir a la firma con la Unión Europea
La Casa Rosada cuestionó la ausencia del presidente brasileño en la histórica firma del acuerdo con la Unión Europea en Paraguay y la vinculó al creciente distanciamiento político entre ambos países.
POR REDACCIÓN
La relación entre Javier Milei y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, atraviesa uno de sus momentos más tensos luego de que el mandatario del Partido de los Trabajadores decidiera no asistir a la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que se realizará este sábado en Asunción. En la Casa Rosada interpretaron la decisión como un desplante al bloque regional y a sus socios.
“Es un gesto más de Lula que muestra que lo de la Patria Grande era todo verso. Se está cagando en el Mercosur”, disparó sin filtros un alto funcionario del Gobierno en la previa del viaje de Milei a Paraguay para participar de la cumbre.
El acuerdo comercial con la Unión Europea apunta a conformar el mayor mercado de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de personas, el 35% del comercio global y más del 30% del PBI mundial. Entre sus principales puntos, prevé la eliminación de la mayoría de los aranceles, acceso preferencial para productos del Mercosur (especialmente agroindustriales), cuotas de exportación para carne, maíz y etanol, y apertura de servicios y compras públicas.
Tras 26 años de negociaciones iniciadas en 1999, la firma se concretará este sábado al mediodía en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay. Participarán los presidentes del bloque, sus cancilleres y autoridades europeas como Ursula von der Leyen y António Costa.
Si bien originalmente se había previsto un encuentro de cancilleres, la magnitud del acuerdo impulsó la presencia de los mandatarios de Paraguay, Uruguay y Argentina. Sin embargo, Lula decidió no sumarse a la foto. Desde Brasil argumentaron que la invitación a jefes de Estado llegó “a último momento” y que la organización era de carácter ministerial.
Más allá de las explicaciones formales, la ausencia se inscribe en el deterioro del vínculo bilateral y en la creciente fractura ideológica dentro del Mercosur. Las diferencias se profundizaron tras la intervención de tropas estadounidenses en Venezuela, donde Brasil y sus aliados repudiaron la violación al derecho internacional, mientras que el ala liderada por Milei celebró la caída del régimen.
A esto se sumaron publicaciones libertarias vinculando a Lula con Nicolás Maduro y declaraciones del propio Milei respaldando a Jair Bolsonaro en la antesala de las elecciones brasileñas. Como consecuencia, Brasil dejó de realizar tareas consulares en la Embajada argentina en Venezuela, rol que había asumido en agosto de 2024.
El malestar en Balcarce 50 se agravó al conocerse que Lula recibirá en Río de Janeiro a los líderes europeos un día antes de la cumbre. En un comunicado oficial, el Consejo Europeo destacó a Brasil como “socio clave” y elogió su rol en la negociación del acuerdo, lo que fue interpretado como otro gesto político contra la gestión libertaria.
En representación de Brasil asistirá el canciller Mauro Vieira, quien firmará el tratado junto a sus pares del Mercosur. Para que el acuerdo entre en vigencia deberá ser aprobado por el Parlamento Europeo y los congresos nacionales. De no mediar inconvenientes, comenzaría a regir a fines de 2026.