Provinciales > A tener en cuenta
Peligros de tener aves silvestres en casa: riesgo sanitario y daño al ambiente
Aldo Pirata Olivares, veterinario, habló con DIARIO HUARPE y expuso que la práctica es ilegal y puede generar graves problemas sanitarios, además de dañar el ambiente.
POR REDACCIÓN
La tenencia de aves silvestres en viviendas particulares continúa siendo una costumbre arraigada en muchos hogares, pero que conlleva serios riesgos legales, sanitarios y ambientales. Para profundizar en esta problemática, DIARIO HUARPE dialogó con Aldo “Pirata” Olivares, responsable de Veterinaria El Arca, quien explicó por qué mantener aves de caza o autóctonas fuera de su entorno natural es una práctica prohibida y potencialmente peligrosa.
“Lo primero que hay que tener en cuenta es que la tenencia de aves silvestres es ilegal”, remarcó Olivares. En ese grupo se incluyen especies autóctonas como cardenales, jilgueros, reinas mora, reyes del bosque, zorzales y tordos, entre muchas otras. También están alcanzadas por la prohibición aves provenientes de otras regiones del país, como el loro chaqueño o las urracas tucumanas, que con frecuencia se ven a la venta de manera informal. “En nuestro país está prohibida la tenencia porque son aves silvestres y, debido al exceso de caza, muchas se encuentran amenazadas o en peligro de extinción”, explicó el veterinario.
Olivares aclaró que no todas las aves están prohibidas y marcó una diferencia clave con aquellas que sí pueden mantenerse legalmente en los hogares. “Existen aves que provienen de criaderos habilitados, como canarios, diamantes, calafates, cotorritas australianas. En esos casos no se está sacando un animal de la fauna silvestre ni se genera un daño al medio ambiente”, indicó. Por eso, insistió en que el primer paso de una tenencia responsable es respetar la ley y proteger la biodiversidad.
Además del aspecto legal, el veterinario alertó sobre los riesgos sanitarios que implica tener aves silvestres en el hogar. “Son animales que vienen directamente de la naturaleza, sin ningún tipo de control sanitario ni asistencia veterinaria. Pueden portar parásitos y enfermedades bacterianas que incluso se transmiten a las personas”, señaló. Entre ellas mencionó la psitacosis, una patología frecuente en loros y catitas, que puede contagiarse al ser humano y provocar cuadros respiratorios graves.
“Muchas de estas enfermedades son zoonóticas, es decir, se transmiten de los animales a las personas, y pueden complicarse seriamente si no se detectan a tiempo”, advirtió Olivares. Por ese motivo, subrayó la importancia de adquirir aves únicamente en criaderos autorizados, con la correspondiente documentación de la Secretaría de Ambiente, que certifique el origen legal y el buen estado sanitario del animal.
En su trabajo diario, Olivares atiende tanto aves exóticas como silvestres. “Es una realidad cultural que muchas personas tengan pájaros en sus casas. He visto numerosos casos de aves enfermas y también situaciones en las que la enfermedad terminó afectando a los dueños, generalmente por falta de cuidados o desconocimiento”, relató.
Otro punto central es el bienestar animal. “Un ave en cautiverio depende absolutamente de la persona que la tiene. Si no se la alimenta de forma correcta o no se le brinda el ambiente adecuado, se enferma y muchas veces muere”, explicó. Factores como la temperatura, la exposición al sol, el espacio y la dieta son determinantes para su salud. “Sin el asesoramiento de un veterinario o de alguien que conozca realmente la especie, es muy fácil cometer errores”, agregó.
De cara a quienes evalúan incorporar una mascota de forma legal, Olivares dejó una reflexión clara: “Antes de comprar un animal hay que informarse bien. Saber qué come, qué cuidados necesita, cuánto tiempo vive y si realmente vamos a poder brindarle esas condiciones durante toda su vida. Muchas personas se sorprenden cuando descubren que un ave puede vivir diez años o más”.
Finalmente, el especialista fue contundente: “Siempre hay que elegir animales de criadero y nunca aves silvestres extraídas de la naturaleza. Tener en cuenta el impacto ambiental, la salud de las personas y el bienestar del animal. La clave es la tenencia responsable, que empieza por respetar la ley y cuidar nuestro entorno natural”.
Dato
En San Juan, la legislación ambiental protege a las aves mediante leyes como la 606-L y 941-R, que prohíben la tenencia, comercialización y captura de fauna silvestre sin autorización, y castigan la caza furtiva y el uso de trampas, como los tramperos prohibidos recientemente para proteger la biodiversidad provincial. La normativa busca la conservación integral, declarando la fauna patrimonio estatal y sancionando a quienes la infrinjan, con decomiso de aves y material, y aplicación de penas judiciales.