Sociedad
Cómo hacer torta de chocolate y avellanas con base de galletas
Cremosa, intensa y con una base crocante, esta torta es ideal para ocasiones especiales y no requiere técnicas difíciles.
POR REDACCIÓN
La torta de chocolate y avellanas con base de galletas es uno de esos postres que parecen complejos, pero en realidad son muy fáciles de preparar. La combinación del chocolate intenso con el sabor tostado de las avellanas logra un equilibrio perfecto, ideal para disfrutar con café, té o como cierre de una comida especial.
La base se elabora con galletas trituradas y manteca derretida, lo que permite obtener una textura firme y crocante sin necesidad de amasar. Por su parte, el relleno se prepara con chocolate de buena calidad, crema de leche y avellanas, formando una crema suave, aromática y bien untuosa.
Entre sus mayores ventajas se destaca que no requiere técnicas complicadas ni demasiados ingredientes, lo que la convierte en una opción práctica incluso para quienes no tienen mucha experiencia en repostería.
Ingredientes
Para la base
200 g de galletas (de vainilla o chocolate)
100 g de manteca derretida
Para el relleno
200 g de chocolate amargo o semiamargo
200 ml de crema de leche
100 g de avellanas tostadas y trituradas
2 cucharadas de azúcar
Paso a paso
Para la base, triturar las galletas hasta obtener un polvo fino. Mezclarlas con la manteca derretida hasta formar una pasta húmeda. Forrar la base de un molde presionando bien para que quede compacta. Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 10 minutos. Retirar y dejar enfriar.
Para el relleno, derretir el chocolate a baño María o en microondas en intervalos cortos. Agregar la crema de leche caliente y mezclar hasta integrar. Incorporar el azúcar y las avellanas trituradas.
Para el armado, volcar el relleno sobre la base ya fría, emparejar la superficie y llevar a la heladera por al menos cuatro horas, hasta que tome consistencia.
Opciones para personalizar
Esta receta admite múltiples variantes según gustos y disponibilidad de ingredientes. Se puede usar chocolate con leche o blanco para un sabor más suave, reemplazar las avellanas por nueces o almendras, sumar un chorrito de licor o agregar una capa de crema batida o frutas frescas por encima.
El resultado es una torta cremosa, equilibrada y rendidora, perfecta para preparar con anticipación y servir bien fría.