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Irán ordenó cerrar su espacio aéreo ante riesgo de ataque estadounidense
La medida rige por poco más de dos horas y ocurre en medio de protestas, represión interna y tensiones con Washington.
POR REDACCIÓN
Irán ordenó este miércoles el cierre de su espacio aéreo ante el riesgo de un posible ataque de Estados Unidos, según informó la agencia Reuters. La decisión generó un impacto inmediato en el tráfico aéreo regional y se dio en un contexto de alta tensión política y social.
Sitios web de rastreo de vuelos mostraron cómo el espacio aéreo sobre Irán e Irak comenzó a vaciarse rápidamente, incluso antes de la publicación de un aviso oficial. Según la Administración Federal de Aviación de EE.UU. (FAA), la restricción tendrá una duración limitada: desde las 22:15 GMT del miércoles hasta las 00:30 GMT del jueves.
La notificación iraní especifica que el cierre alcanza a “todos los vuelos”, con excepción de aquellos internacionales que cuenten con autorización previa de las autoridades de Teherán, de acuerdo a un reporte de la agencia EFE.
La medida se produce en un contexto de fuerte conflictividad interna. Irán atraviesa las protestas más masivas desde la revolución islámica de 1979, con un saldo de más de 3.400 muertos y cerca de 10.000 detenidos, según estimaciones de organizaciones de derechos humanos. Las manifestaciones comenzaron como reclamos por el costo de vida y luego derivaron en un movimiento contra el gobierno teocrático encabezado por el líder supremo Alí Jamenei.
En este escenario, el expresidente estadounidense Donald Trump afirmó que “la matanza en Irán está cesando”, aunque se mostró ambiguo sobre una posible intervención militar y sostuvo que Washington sigue de cerca la situación. Grupos de derechos humanos denuncian que, aprovechando un corte de internet de más de cinco días, el régimen iraní intensificó la represión.
La crisis también tuvo repercusiones diplomáticas. El Reino Unido cerró de forma temporal su embajada en Teherán y anunció que operará de manera remota. En tanto, España e Italia pidieron a sus ciudadanos que abandonen el país, sumándose a recomendaciones similares emitidas por Estados Unidos, Canadá, Alemania, Polonia, Australia, Japón, Nueva Zelanda y Singapur.
La situación sigue siendo monitoreada por la comunidad internacional, mientras crece la preocupación por una posible escalada del conflicto en Medio Oriente.