Salud y Bienestar
Depresión: El ejercicio combate, pero no sustituye tratamiento profesional
Especialistas destacan que la actividad física puede contribuir a reducir síntomas de la depresión y mejorar el bienestar general, pero enfatizan que no debe reemplazar la terapia ni los tratamientos médicos.
POR REDACCIÓN
En el marco de una mayor conciencia sobre la salud mental, especialistas remarcan que la actividad física regular, como caminar, correr o realizar rutinas moderadas, puede ser una herramienta eficaz para ayudar a combatir los síntomas de la depresión. Sin embargo, advierten que no debe considerarse un sustituto de la terapia psicológica ni de los tratamientos prescritos por profesionales de la salud mental.
El ejercicio puede contribuir a reducir los síntomas depresivos al estimular la liberación de sustancias químicas en el cerebro, como endorfinas y factores que ayudan al crecimiento neuronal, que favorecen una mejora del estado de ánimo y una sensación general de bienestar. Además, puede ayudar a combatir el estrés, mejorar el sueño y aumentar la autoestima.
Estudios y revisiones médicas coinciden en que la actividad física regular puede tener efectos similares a los tratamientos tradicionales en la reducción de síntomas en ciertos casos, aunque estos resultados deben interpretarse con cautela. En muchos casos, el ejercicio solo funciona de manera óptima junto con intervenciones terapéuticas profesionales.
No obstante, la depresión es un trastorno complejo que a menudo requiere enfoques combinados, que pueden incluir psicoterapia, apoyo psicológico, medicación y cambios en el estilo de vida. Los especialistas subrayan que cada persona es única y que lo que funciona para una puede no ser suficiente para otra, por lo que la guía de un profesional es clave.
Además, la Organización Mundial de la Salud recomienda mantener hábitos de actividad física como parte de una vida saludable, no solo para la salud mental, sino también para prevenir enfermedades físicas comunes, lo que también puede reducir los riesgos asociados a la depresión.
En definitiva, mientras el ejercicio puede aliviar síntomas, no debe reemplazar la terapia ni otros tratamientos clínicos, sino que debe considerarse como un complemento valioso dentro de un enfoque integral para la salud mental.