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Comunidad > Control estricto y riguroso

Safari tras las Sierras: la FSAD detalla el operativo de seguridad del evento

El presidente de la Federación Sanjuanina de Automovilismo Deportivo explicó el rol clave de la institución en la fiscalización y seguridad del Safari tras las Sierras, desde los pilotos hasta el público.

Hace 2 horas
La competencia se desarrollará del 6 al 15 de febrero en el departamento Valle Fértil.

La organización del Safari tras las Sierras ingresó en su etapa decisiva y, junto con ella, se afianza un concepto central: sin fiscalización federativa no existe carrera válida. Así lo dejó en claro Juan Robledo, presidente de la Federación Sanjuanina de Automovilismo Deportivo (FSAD), quien en diálogo exclusivo con DIARIO HUARPE detalló cuál será el papel de la institución en el operativo integral de seguridad del evento.

Luego de confirmarse que la Asociación de Pilotos Vallistos (APIVA) estará al frente de la organización, la FSAD ratificó que su intervención no es opcional. “Si no está la federación, no es válida la carrera”, sentenció Robledo, subrayando que la fiscalización técnica, administrativa y del trazado es la única garantía legal para que la competencia pueda desarrollarse.

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La fiscalización como eje de validez legal

Para que un piloto pueda largar, debe cumplir con un protocolo estricto. Robledo explicó que la federación controla que cada competidor cuente con licencia nacional, seguro obligatorio y revisión médica vigente. Actualmente, varios pilotos ya están completando los estudios médicos en la Ciudad de San Juan.

Una vez cumplido ese paso, la Asociación Argentina de Volantes interviene a través de la federación para la emisión de las licencias. “La licencia es la que le da al corredor el carácter de piloto profesional y la posibilidad de competir en todo el país durante el año”, precisó Robledo. Sin esa documentación, ningún vehículo puede formar parte de la grilla.

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Seguridad técnica: autos al límite

Uno de los puntos más sensibles del operativo es la inspección técnica de los vehículos, una tarea que recae en el técnico especializado de la FSAD, el señor Andújar. En un deporte considerado de alto riesgo y con autos que, según Robledo, “están andando muy fuerte”, el control se vuelve determinante.

La revisión se enfoca especialmente en los elementos de seguridad pasiva: jaulas antivuelco, cascos del piloto y copiloto, butacas homologadas y matafuegos. “Se trabaja en seguridad, que esté todo en condiciones”, remarcó el presidente de la federación. La potencia actual de los motores obliga a extremar los cuidados para proteger no solo a los pilotos, sino también al público que acompaña la competencia.

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El circuito y el público bajo la lupa

El diseño del trazado es otro aspecto donde la FSAD ejerce un rol clave. Robledo explicó que la federación verifica el metraje de las rectas y define la colocación de chicanas. La tendencia, señaló, es apostar a circuitos más largos, con mayor cantidad de curvas y menos rectas extensas, lo que reduce roturas mecánicas y limita la necesidad de chicanas artificiales.

En paralelo, se analiza la ubicación del público. La federación determina los puntos permitidos y los sectores donde está estrictamente prohibido ubicarse. Esto incluye vallados y la definición técnica de qué lado del camino puede ocupar la gente. Antes de la largada, se realiza una inspección final para confirmar que el terreno no haya sufrido modificaciones que representen un riesgo.

Según Robledo, todo esto entrará en estudio y análisis posiblemente la semana que viene luego de que APIVA presente oficialmente el circuito. Un circuito que ya adelantaron a DIARIO HUARPE será casi 10 kilómetros más largo que el de las ediciones pasadas, respetando el área protegida. Otro punto que deberá ser analizado y autorizado por la Secretaría de Ambiente.

Planes A, B y C frente a las crecientes

Robledo explicó que el factor climático, especialmente en zonas como Valle Fértil, obliga a una planificación adicional, ya que las crecientes pueden alterar en minutos el esquema previsto. Por eso, la FSAD va a exigir planes de contingencia.

“Hay que tener alternativas A, B y C; si ves que viene una creciente, te vas 300 metros más allá”, dijo Robledo.

Estos desvíos y recorridos alternativos se analizan previamente para garantizar que la carrera pueda desarrollarse de manera segura aún ante condiciones adversas.

Una excepción para garantizar el evento

Finalmente, Robledo se refirió a la situación de APIVA, aclarando que se les otorgó una excepción por única vez para liderar la organización. Originalmente, la federación buscó que dos clubes trabajaran en común acuerdo, pero la falta de consenso y una gestión política que no logró unirlos, dilataron los plazos. A pesar de que los papeles de APIVA deberían haberse presentado con meses de antelación, la FSAD decidió intervenir y hacer una excepción a las reglas para no dejar al departamento sin su evento principal, siguiendo la directriz del gobierno provincial de apoyar el deporte bajo una premisa de "extrema seguridad”.

"Desde el gobierno de San Juan nos pidieron que apoyemos la competencia... pero todo tiene que ser con extrema seguridad", concluyó el presidente de la federación.

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