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Yo Cocino > Ahorro de energía

¿Qué gasta menos? la freidora de aire o el horno eléctrico

Un análisis técnico comparó potencia, tiempo de uso y necesidad de precalentamiento. El resultado es claro: uno de los dos electrodomésticos puede llegar a consumir hasta un 50% menos de energía en el uso cotidiano, marcando una gran diferencia en la factura de luz.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
¿Horno o freidora de aire? La respuesta definitiva para ahorrar en la factura de luz. FOTO: Gentileza

En un contexto donde la eficiencia energética y el cuidado del presupuesto familiar son prioritarios, una pregunta común surge en las cocinas: ¿qué consume menos electricidad, el horno eléctrico tradicional o la popular freidora de aire? Un informe técnico comparativo ha puesto fin a la duda, revelando cifras concretas sobre el gasto de cada uno y estableciendo cuál es la opción más conveniente para el bolsillo y el consumo diario.

La conclusión principal es clara: la freidora de aire es significativamente más eficiente en términos de consumo eléctrico. La ventaja radica en su diseño y funcionamiento. Mientras que un horno eléctrico convencional suele tener una potencia que oscila entre 1.200 y 2.200 watts, la mayoría de las freidoras de aire operan en un rango de 800 a 1.500 watts.

La clave: tiempo y precalentamiento

La diferencia en el gasto final no se explica solo por la potencia, sino por dos factores cruciales: el tiempo de cocción y la necesidad de precalentamiento.

  • Horno eléctrico: Requiere un precalentamiento que puede durar entre 10 y 15 minutos, consumiendo energía antes incluso de comenzar a cocinar. Además, por su tamaño y método de calor (por resistencias que calientan una cavidad grande), los tiempos de cocción son más prolongados. Para preparar unas papas fritas o nuggets, puede necesitar entre 25 y 40 minutos.

  • Freidora de aire: No requiere precalentamiento o lo hace en apenas 2 o 3 minutos gracias a su cámara compacta y a su sistema de circulación forzada de aire caliente. La misma comida está lista en un 40% a 50% menos de tiempo, reduciendo drásticamente el período de consumo activo de electricidad.

Comparativa numérica y uso práctico

El informe estima que, en un uso frecuente y para porciones pequeñas o medianas (como preparar comida para 1 a 4 personas), la freidora de aire puede llegar a consumir hasta un 50% menos de energía mensual que el horno eléctrico.

¿Cuál conviene usar y cuándo?

La elección no es excluyente, sino estratégica:

  • Elegí la freidora de aire para: Comidas rápidas diarias, porciones individuales o pequeñas, recongelados, verduras al grill, alimentos que requieren crocantez (como papas fritas, bastones, milanesas) y cuando la prioridad es el ahorro de tiempo y energía.

  • El horno eléctrico sigue siendo ideal para: Preparaciones grandes (como un asado o una lasagna familiar), repostería que requiere una distribución de calor uniforme y estable, y cocciones lentas y largas donde su capacidad volumétrica es insustituible.

Conclusión: eficiencia vs. versatilidad

A nivel económico y de consumo eficiente para el día a día, la freidora de aire es la ganadora indiscutible. Su bajo consumo, rapidez y precisión la convierten en la aliada perfecta para reducir el monto de la factura de luz sin sacrificar practicidad.

Sin embargo, el horno eléctrico mantiene su lugar como un electrodoméstico complementario y necesario para tareas específicas que la freidora no puede cubrir. La decisión final, más que de sustitución, debe ser de optimización: usar el dispositivo adecuado para cada tipo de preparación puede traducirse en un ahorro energético y económico tangible a fin de mes.

En resumen: para la rutina cotidiana y el ahorro, la freidora de aire es la opción más inteligente. Pero en la cocina moderna, la convivencia de ambos aparatos, usados con criterio, parece ser la fórmula más eficiente y versátil.

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